Y de repente aunque llueva,nada les molesta,y de repente aunque llueva,dos extraños debajo del mismo paraguas dejan de notar la lluvia,y lo que es mejor ya ni les importa.
Y de repente aunque llueva,la lluvia no los moja,ya que juntos y tapados por ese paraguas negro,solo dejan escuchar sus risas ,las cuales espantan al agua,las cuales espantan las penas.
Caminando debajo la lluvia se detienen a tomar a café,y el tiempo envidioso de sus risas toma cartas en el asunto y decide pasar más rápido,celoso de ellos.
Una hora,que no tiene 60 minutos,una hora que pasa volando mientras los jóvenes ríen y dejan de ser extraños por ese tiempo.
El tiempo si,el tiempo celoso de ellos decide ser más rápido cada vez,celoso de ellos consigue que esa hora pase en unos pocos minutos,
Y nuevamente debajo del paraguas,los jóvenes ríen,se miran y se despiden,y se alejan cada uno por su lado.
El tiempo se siente victorioso, ya que consiguió alejarlos para volverse a convertir en extraños, y se siente lleno de júbilo por conseguir que una hora se convirtiera en minutos,y se ríe de ellos jurandoles que cuando esten separados los minutos para ellos sean horas,,,
Pero,,, en esa hora,que fueron minutos,ni el tiempo ,ni la lluvia,ni la gente,los pudo separar,,,
Una sola hora en que no fueron extraños el uno para el otro.
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